Hoy por hoy, da la impresión de que no sólo se debe apoyar cualquier propuesta pro - comunidad gay - como la unión civil por ejemplo - sino que también debemos disfrutar de las mismas.
Existe una especie de cacería de brujas respecto a cualquiera que de signos de estar en contra de apoyar, avalar, disfrutar o gozar del comportamiento gay. Cualquiera que caiga en esa figura es de inmediato catalogado como homofóbico, retrógrada y es blanco de todos los justicieros de las redes sociales.
Existe una especie de cacería de brujas respecto a cualquiera que de signos de estar en contra de apoyar, avalar, disfrutar o gozar del comportamiento gay. Cualquiera que caiga en esa figura es de inmediato catalogado como homofóbico, retrógrada y es blanco de todos los justicieros de las redes sociales.
Separemos las cosas. Todos debemos tener los mismos derechos y si no los tenemos entonces es obligación de todos el apoyar que se subsane esto. Sin embargo, el que compartamos ese sentir de igualdad no implica que estemos de acuerdo con el comportamiento de algún grupo específico ni que nos deba agradar. La campaña Parejas Imaginarias presentaba parejas gay representadas por conocidas figuras de la farándula. El pecado de Gisela Valcárcel fue decir que ver a una pareja gay besándose era chocante.
Acto seguido le cayo encima la artillería pesada de todos los abanderados de la causa gay así como de todos los que se colgaron de este carga montón para congraciarse con dicha comunidad.
Tomará algunos años el que Lima se acostumbre a ver lo que en otras ciudades del mundo es algo normal. Basta darse una vuelta por La Rambla en Barcelona para confirmarlo. Uno puede ver parejas gay caminando de la mano, abrazadas o dándose un beso sin que nadie se escandalice. Es de lo más común.
Pero eso es Europa. Esto es Lima y aquí recién está empezando a dejar de ser pecado el decir que uno es homosexual.
Ya llegará el día en que nadie sea censurado por declarar su opción sexual.
Esperemos que no demore tanto como tarda en llegar el día en que nadie sea censurado por expresar su punto de vista. Por cierto, en Europa empezaron por esto último.
Algo de paciencia no le vendría mal a quienes defienden tan vehementemente sus puntos de vista.
-.-.-
